¿A quién no le ha pasado alguna vez esa sensación de haber vivido antes una situación o conocer un lugar, o la de haber escuchado ya esa conversación? Suele tratarse de acontecimientos sin importancia que percibimos como ya ocurridos, no como soñados, de ahí la inquietud al experimentarlos.
Aunque nos parezca algo extraño y misterioso, tiene una explicación científica. No se trata de premoniciones ni de percepción extrasensorial ni un sexto sentido. Tampoco se trata de un fenómeno actual, hay referencias literarias en el pasado sobre este hecho.
La realidad es que el déjà-vu se explica como una paramnesia, una alteración de la memoria. El estrés y la ansiedad afectan a la memoria y de igual manera que nos bloqueamos cuando estamos nerviosos y no podemos recordar, también se da el fenómeno del déjà-vu en estas circunstancias.
Una de las teorías que estudian este fenómeno hace referencia a que un hecho se almacena en la memoria antes de que la parte consciente del cerebro haya procesado la información, o se almacena, en vez de en la memoria a corto plazo primero, en la de a largo plazo; de ahí esa percepción de «ya vivido». En cualquier caso, si los déjà-vu se presentan de manera frecuente y asociados a otros síntomas como alucinaciones, se trataría entonces de una patología. En determinados casos de epilepsia también son más frecuentes.
Un fenómeno relacionado, pero menos frecuente es el Jamais vu, en el que la persona siente que es la primera vez que ve un lugar o persona aunque sepa que no es así; sería lo contrario al déjà-vu. El Presque vu es la sensación de estar a punto de recordar algo, de «tenerlo en la punta de la lengua», y este sí bastante común.
Así que cuando os pase en algún momento no os preocupéis, es solo un fallo de memoria, no un fallo de la Matrix.