¿Observatorio astronómico?, ¿santuario?, ¿cementerio?, ¿lugar de sacrificios?, ¿qué es Stonehenge?

Durante años se ha especulado sobre cuál es el verdadero sentido de esta construcción megalítica tipo crómlech o círculo de piedras situada en el sur de Inglaterra, en Wisu función ancestral. Entre 1918 y 1926 se realizaron las primeras excavaciones arqueológicas encontrándose restos de varios individuos previamente quemados, lo que demostraría que, al menos en algún momento de su existencia, Stonehenge actuó como cementerio, pero no para cualquier, sino para personas escogidas. Las excavaciones también han demostrado que en sus inmediaciones se realizaban fiestas por los huesos y los objetos encontrados. En numerosas ocasiones se le ha relacionado con los druidas y sus sacrificios humanos, pero esto no parece ser verdad puesto que los primeros registros de esta religión datan de hace 2.500 años aproximadamente, mientras que el origen y la construcción de Stonehenge se remontan a 4.000 o 5.000 años, a principios de la Edad de Bronce.

La hipótesis que parecía tener más fuerza es que se trataba de un observatorio astronómico con capacidad para hacer predicciones como eclipses, pero también se ha descartado. Lo que es indudable es el carácter mistreioso que se desprende del famoso círculo de piedras. Entre 1960 y 1970 se le atribuyeron poderes mágicos y era centro de culto para hippies y seguidores de la corriente New Age: un movimiento de creencias eclécticas y prácticas esotéricas relacionado con el ocultismo de los siglos XVIII y XIX.

Actualmente Stonehenge sigue siendo un lugar de peregrinaje. Hasta allí acuden cientos de personas para celebrar fechas tan señaladas como los solsticios; un punto de encuentro para adoradores del sol, wiccanos, nuevos druidas, gente que intenta encontrar vida extraterrestre, o simplemente curiosos atraídos por las leyendas alrededor del círculo de piedras que intentan entender su significado o comprobar esa supuesta «magia» que emana de él. El fin de año y comienzo de uno nuevo, será, sin duda, otro de los momentos especiales para intentar descifrar sus misterios. Y si no, al menos será una gran experiencia estar en un lugar construido hace 5.000 años.